La magia del orden

La magia del orden

"La magia del orden", de la japonesa Marie Kondo, es de aquellos libros imprescindibles y altamente recomendables, tanto si te llevas mal con el orden como si te consideras una persona de lo más organizada. Me lo he leído un montón de veces, lo he subrayado por todas partes, tengo escritas sus mejores frases, me he hecho resúmenes y esquemas del método y lo he aplicado tanto en mi casa como a mis clientes. ¡Es fascinante!

El libro de Kondo es algo más que un "manual" de instrucciones sobre cómo organizar tu casa, es toda una filosofía de vida donde se mezcla la cultura oriental, el Feng Shui y el coaching. La autora te explica paso a paso su método y te da las claves para organizar de una vez por todas. Si ordenas tu espacio siguiendo este método al pie de la letra, jamás sufrirás el "efecto rebote" y los beneficios no sólo se van a notar en tu casa; vas a notar cambios espectaculares en tu vida, ¡te lo aseguro!

#Lo que más

O lo que yo considero más impactante, innovador y efectivo de su método:

- Criterio de selección: escoge lo que te hace feliz, lo que quieres guardar y no lo que debes tirar. Ésta es la idea más importante de todo el libro porque rompe radicalmente el punto de vista desde el que solemos tomar la decisión de tirar o no un objeto. Normalmente nos deshacemos de aquello que no es funcional, está deteriorado o pasado de moda, y nos quedamos con todo lo demás. Ella hace el planteamiento inverso; por ejemplo, selecciona de todas las camisetas que tienes, las que te encantan, te chiflan o te quedan espectaculares. El resto dónalo o tíralo.

- Ordena por categoría, no por ubicación. Es decir, no empieces ordenando la cocina, el salón o tu habitación. Hazlo por categorías y siguiendo este orden:  ropa, libros, documentos,  objetos varios y objetos sentimentales. ¿Por qué? Si comienzas por lo más fácil, poco a poco, afinarás tus habilidades para tomar decisiones; cuando llegues a la última categoría, ya estarás a punto para enfrentarte a objetos que tienen una elevada carga emocional, como fotografías, cartas, agendas escolares, etc.

- Junta cada categoría en un único lugar: cada vez que organices una categoría revisa cada armario, cómoda, cajón o altillo de casa donde puedan estar esos objetos; después ponlos todos en un sólo sitio (el salón es una buena opción) y ahí vas seleccionando los objetos uno a uno para decidir con qué te quieres quedar. Sacar las cosas de su lugar habitual te hará más fácil la tarea de decidir qué te hace feliz. Juntarlas en un único lugar te ayudará a tomar consciencia del volumen de pertenencias de cada categoría. 

- Archivo de documentación: me ha encantado la alternativa tan simple y sencilla que propone para guardar los documentos (aunque ¡ella los tiraría todos!) Con su método, sólo usarás tres carpetas: una para los documentos en uso (son los que requieren una acción por tu parte), otra para los documentos de consulta ocasional (pólizas, contratos, escrituras, etc.) y la tercera para los documentos de consulta frecuente (material de estudio, apuntes, etc.).

- Almacenamiento vertical: cuando leí este apartado me sentí muy reacia a doblar mis camisetas como un rollito de sushi, pero decidí darle una oportunidad y ¡vaya descubrimiento! Ahora lo intento aplicar a todo lo que puedo. Pruébalo con la ropa, con el ordenador portátil, con los documentos (utiliza una papelera vertical como esta), las tapas de las cazuelas, las de los tuppers, etc. Optimizas espacio, localizas de un vistazo dónde están las cosas, no las desordenas cuándo las coges y es más sencillo volver a dejarlas en su sitio.

                                      Almacenamiento vertical aplicado a la ropa

#Lo que menos

O lo que yo considero que sobra, falta o no es tan efectivo como promete:

- Aspectos demasiado surrealistas que en algún momento de la lectura me hicieron pensar que me estaba tomando el pelo. A modo de ejemplo, te diré que tuve esa sensación mientras leía el capítulo en el que describe por qué debemos doblar los calcetines según su método. También encontré exagerado el pasaje en el que describe toda la rutina que ella sigue cuando vuelve del trabajo. No tiene desperdicio... ¡casi me muero del estrés!

- Categoría de objetos varios (o Komono, en japonés). Echo en falta mayor detalle cuando describe cómo se organiza esta categoría, porque piensa que aquí está incluído todo excepto ropa, libros, documentos y objetos sentimentales, vamos, casi TODO lo que hay en una casa.  Espero que en su segundo libro, "La felicidad después del orden", ahonde mejor en este aspecto.

- El método Konmari no es sencillo ni fácil de aplicar drásticamente, tal como propone. Aplicar su método es como estar de mudanza durante unos 3/6 meses, pero sin moverte de casa. Así es que, necesitas altas dosis de motivación,  tiempo para dedicarte a ello y alguien que te pueda ayudar (un/a amigo/a o un profesional; si quieres aquí te explico cómo lo hago). Eso sí, los beneficios son espectaculares en todos los sentidos, ¡te lo aseguro! 

#¿Qué me ha aportado?

Después de leer su libro y de aplicar su método me he dado cuenta de:

- Consumo consciente: en mayor o menor medida, todos acumulamos objetos inútilmente (sí sí, TODOS,  ¡yo la primera!). Nos rodeamos de cosas que no aportan más bien restan, tenemos más de lo que necesitamos y compramos en exceso.

- Más allá del orden: he experimentado y he sido testigo de que, tras un armario, una habitación o un espacio caótico hay muchos aspectos emocionales  (ojo también con la obsesión por el orden). Mientras organizas se pone frente a ti el apego, la ansiedad, la toma de decisiones, la acumulación, la compulsividad, la rigidez, la insatisfacción, la tristeza o la culpabilidad. 

- Orden exterior y orden interior están íntimamente relacionados. Un entorno desorganizado y caótico estresa la mente y no permite relajarnos ni descansar correctamente. Pero más importante es tomar consciencia de que nuestro entorno nos hace de espejo, lo que no ves de tu inconsciente lo proyectas en el exterior y esas proyecciones las haces sobre lo que tienes más cerca; tu casa es un buen ejemplo de ello o fíjate cómo tiene la habitación un adolescente.

#Algunas frases

  • Mucha gente siente la necesidad de limpiar cuando está bajo presión [...] ocurre porque necesitan poner en orden "algo más".

  • Cuando tu habitación está limpia y organizada, no te queda más opción que examinar tu estado interior.

  • La organización es un diálogo con un mismo.
  • "Algún día" significa "nunca". 
  • [...] la existencia de un objeto sin sitio propio multiplica las posibilidades de que tu espacio vuelva a desordenarse.
  • Un error muy común es guardar las cosas donde resulta más fácil encontrarlas. [...] el almacenamiento debe reducir el esfuerzo que se requiere para guardarlas.

Mar Ferré

Mar Ferré, Barcelona