Cómo organizar el bolso

Decidir qué llevar en el bolso no es fácil. Nos cuesta renunciar y pretendemos
prever todo lo que necesitaremos cuando estemos fuera de casa. La cosa se
complica cuando el tamaño del bolso es pequeño.

#Los “por si acaso”

Lo primero de todo: ¡olvídate de esta categoría desde ya!! Ningún “por si
acaso” debe ir en tu bolso.
Sé sincera contigo. Si nunca usas la agenda fuera
de casa, o si te desaparece mágicamente la fecha de caducidad de los
medicamentos que llevas en él, es señal de que no te hacen falta. No se
acabará el mundo si algún día necesitas algo y no lo llevas contigo. Confía en ti y en
tus recursos y no cargues inútilmente con “por si acasos”; Pesan mucho y eso,
más tarde que pronto, pasará factura a tu espalda.

El único caso en el que esta categoría está permitida es si vas con niños. Es
más, es altamente recomendable, Eso sí, con un poquito de sentido común. No
hace falta llevar acuestas media tienda de juguetes ni merienda para toda una
semana. Y piensa una cosa… tus hijos crecen y lo hacen muy rápido, así que
el tamaño de tu bolso tiene que ser inversamente proporcional a la edad
de tus hijos.
Es decir, cuanto más pequeños sean, más grande tiene que ser
tu bolso y a la inversa.

#El tamaño importa

Uno de los momentos que más caos ocasionan es el momento de cambiar de
bolso, especialmente cuando el cambio es a uno más pequeño. Para no tener
que decidir cada vez qué incluir o eliminar, te propongo que definas 3
categorías:

#1 ESENCIAL

Esta categoría incluye aquellas cosas que necesitas si o si y
que pueden caberte en un bolso muy pequeño
. Llaves, monedero y
móvil para mí son los esenciales. Aprovecha también para cuestionarte
si tu monedero tiene el tamaño adecuado, porque lo ideal es que pueda
caber en cualquiera de tus bolsos.

#2 IMPRESCINDIBLES

Todos aquellos objetos que utilizas con asiduidad. Esta categoría es para bolsos medianos. En mi caso: libreta, bolígrafo, auriculares, gafas, bolsa de tela para la compra y kit de higiene con cacao, aceite esencial, clips, goma de pelo y copa menstrual.

#3 OCASIONALES

En función del lugar, la situación o de las circunstancias.
Si vas a ir a una reunión, si va a llover, si hace frío o calor, si vas a usar
el coche, si viajas en transporte público.… Esta categoría es perfecta
para bolsos medianos y grandes
. En mi caso mis ocasionales son un
libro, el cargador de móvil, una botella de agua, un paquete de pañuelos
y protector solar (en mi día a día me lo pongo en casa). Pero también
hay quien necesita llevar kit de maquillaje, llaves secundarias,
medicamentos…

Escribe en un papel los objetos que formarán parte de tus 3 categorías y
cuélgalo en el interior del armario
donde guardas tus bolsos. Además, te puede
ir muy bien colocar una bandejita para vaciar la categoría de “imprescindibles”
cada vez que cambies a un bolso más pequeño. Así, cuando vuelvas a por otro
bolso, lo tendrás todo a mano.

#3 pasos básicos para organizarlo

Los pasos son los mismos que seguirías para organizar cualquier espacio de tu casa:

1. Vaciar

Pon tu bolso del revés, vuelca su contenido sobre la mesa y analiza cada
una de las cosas que guardas en él, como si fueras miembro de la policía
científica. Y ya que estás puesta, haz lo mismo con tu monedero.

2. Seleccionar
Cuestiónate si realmente necesitas cada uno de esos objetos. Revisa tu
lista de esenciales, imprescindibles y ocasionales y selecciona eso que has
decidido de antemano que quieres que siga acompañándote cuando estás
fuera de casa. El resto lo guardas en su sitio o lo eliminas de tu vida (regala,
dona, vende o tira).

3. Contener

A la hora de guardar los objetos es importante contenerlos. Así evitas que
campen a sus anchas por tu bolso y te será más fácil localizarlos cada vez
que los necesites.

Los bolsillos interiores y exteriores son ideales para contener tus objetos
“esenciales” y aquellos “imprescindibles” que entran y salen con frecuencia.
Para todo lo demás, bolsitas de diferentes tamaños con cremallera donde
guardar los objetos por categorías; por ejemplo, cuidado personal,
maquillaje, lectura y escritura, cosas de los niños…

#Nuevos hábitos

Cuando voy a casa de mis clientes me encuentro la mayoría de bolsos llenos
de objetos varios (muchos de ellos “por si acasos”) enterrados entre tickets
arrugados, folletos de propaganda, correo por abrir y caramelos pegajosos.
A no ser que seas Marie Kondo, y vacíes tu bolso a diario, la tarea de
“reorganización” se debe realizar con regularidad.

Escoger un buen momento para hacerla también es importante. Nada de
hacerlo a primera hora de la mañana, de prisa y corriendo. Reorganizar tu
bolso implica tomar decisiones: qué me llevo, qué dejo, qué no puedo
olvidarme, qué es prioritario… y las prisas no ayudan. Así que escoge un
momento de calma. 

Y, por último, a partir de ahora, vence la pereza haciendo en el momento
aquellas tareas que te vayan a llevar menos de dos minutos
. Por ejemplo,
cuando te den un ticket de la compra decide en ese momento qué vas a hacer
con él. Si optas por guardarlo, al llegar a casa archívalo, no lo pospongas. Si lo
guardas para revisar que esté bien, hazlo en la tienda y no en casa. Si sacas
tus llaves, vuelve a dejarlas en el sitio en el que estaban, no las tires por ahí;
después perderás mucho más tiempo intentando localizarlas.

 

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Mil gracias ;)

 

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Mar Ferré

Mar Ferré, Barcelona