7 pasos para enamorarte de tu armario

Enamórate de tu armario

La primavera es época de flores, del renacer, del amor, es un festival de colores, de olores... es una explosión de vida y de energía que lo inunda todo, incluso tu casa. ¿Has dejado que la primavera inunde tu armario o mantienes últimamente una relación de amor-odio con él? Si cada mañana te agobias frente a tu armario y en más de una ocasión has pensado ¡No tengo nada qué ponerme! ante un armario desbordado de ropa necesitas con urgencia enamorarte de tu armario. 

#1. Prepárate

- Resérvate: un día entero para la cita con tu armario; un día entero sin niños, sin pareja, sin familia y, por supuesto, olvídate del trabajo. Para que el proceso de "enamoramiento" sea un éxito, debes prestarle toda tu atención. Por eso, es mejor que te reserves un día entero. El tiempo para que el "flechazo" surja de nuevo dependerá de varios factores: el volumen de ropa del que dispongas, la facilidad para la toma de decisiones, tu nivel de energía o el grado de motivación.

- Anticípate: Unos días antes avisa a la gente de tu entorno para que tengas dos o tres personas que estén interesadas en "recibir" la ropa que tengas para dar. Investiga plataformas donde vender algunas de tus prendas de marcas buenas y caras (Wallapop, Chicfy, Vinted) Y, por último, localiza los contenedores de ropa y el Punto Verde de tu barrio.

Madruga: El día D levántate un poco más pronto de lo habitual, regálate una ducha vigorizante, prepárate tu desayuno preferido y ponte la música que te carga las pilas. Con estos ingredientes estarás a punto para tu "cita".

#2. Vacía tu armario

Vacíalo por completo (y cuando te digo por completo es por completo). Deja toda tu ropa en una zona de tu casa que sea bastante amplia (el salón podría ser un buen lugar). Luego, recorre tu casa en busca de prendas de ropa que tengas guardadas en otros lugares (armario de la entrada, lavadero, altillos,...). Toda tu ropa debe estar en el mismo lugar. Ves dejándola ya clasificada por categorías: camisas, camisetas, jerséis, chaquetas, pantalones, faldas, vestidos, zapatos, complementos, ropa interior, ropa específica (deporte, baño, fiesta,...), etc. 

#3. Toma decisiones

Este es el paso más importante (si te has puesto música, baja el volumen o apágala). Toca decidir. Pregúntate, de entre toda la ropa que tienes, con qué te quieres quedar. ¡Ojo! me gustaría que volvieras a releer con detenimiento la frase anterior... con qué te quieres quedar... es decir, qué es lo que realmente te hace feliz.  Aquí está el quid de la cuestión, porque si usas este criterio, jamás volverás a desenamorarte de tu armario. Ves seleccionando una por una las prendas que te hacen feliz. Esas se quedan en tu armario. Y, ¿qué pasa con el resto?

#4. El juego de las sillas

Coge cuatro sillas (o cuatro cajas) para clasificar las prendas que descartas, es decir, las que NO te hacen feliz. Cada silla indicará un destino para esas prendas:

  • La silla solidaria (DONAR): En esta silla irás dejando la ropa que está en buen estado pero que piensas que alguien más la puede utilizar (familiares, amigos, ONGs,...). 

  • La silla comercial (VENDER). Aquí irás dejando toda la ropa que está en buen estado y que, como te costó un dineral y es de marca, crees que igual puedes sacar algún beneficio. En algunos casos podría llamarse la silla quita-culpas porque reduce la culpa que sientes al ver el pastón que te has gastado en una prenda que te has puesto tres veces.

  • La silla "container" (TIRAR). Deja aquí la ropa que ya ha cumplido con creces su función porque o bien está muy gastada, o está rota pero ya no tiene arreglo, o está manchada o está pasada de moda. 

  • La silla reparadora (ARREGLAR). Aquellas prendas que tengan una cremallera rota, botones por coser, cinturas por entrar, dobladillos por coger, etc. irán en esta silla. Si en una semana no has arreglado esas prendas ya puedes tirarlas, donarlas o venderlas.

#5. ¡WOW! en tu armario

Antes de colocar las prendas en tu armario, es imprescindible que lo limpies a consciencia: estantes, cajones, baldas, barras,... Límpialo como si no hubiera un mañana. Y después aplica estos consejos que despertarán tus sentidos de manera que sientas el efecto ¡WOW! en tu armario:

  • Perchas iguales: compra unas perchas bonitas, de esas que enamoran a primera vista (no olvides que también deben ser prácticas). Y es que, a partir de ahora, no vas a dejar entrar en casa nada que no te haga feliz, nada que no te enamore de verdad. Así, que, perchas bonitas bonitas. Y por favor, ¡todas iguales y colgadas en la misma dirección!
  • Ordena por colores: tanto la ropa colgada en el armario, como la ropa doblada, colócala siguiendo un orden cromático porque aporta mucho descanso visual.
  • Utiliza tu aroma favorito: además de "conquistar" el sentido de la vista no puedes olvidarte de tu olfato. Hazte un ambientador casero: impregna unos algodones en aceites esenciales, con tu perfume favorito o con el suavizante de la ropa y colócalos en los rincones del armario y cajones (vigila que no entren en contacto con la ropa, porque podrían mancharla).
  • Conecta emocionalmente decorando su interior con algún detalle que te defina: puntillas, cintas, un ramillete de flores secas, una fotografía tuya, de tu gente querida, de un paisaje primaveral, de una puesta de sol,...
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#6. El doblado vertical

Ahora ya puedes colocar las prensas en tu armario. Para ello mejor doblar antes que colgar (piensa que 30 prendas dobladas ocupan lo mismo que 10 colgadas). Y cuando las dobles aplica la técnica del doblado vertical ya que te permite optimizar espacio, localizar las prendas rápidamente, y hace que el orden se mantenga solo. Y, antes de que me lo preguntes... ¡No! la ropa no se arruga más doblándola con este sistema; lo que provoca las arrugas es la presión. .Si quieres profundizar más en el doblado vertical, aquí te dejo un video donde Marie Kondo te muestra como doblar diferentes tipos de prendas

#7. Regálate algo

¡Has llegado hasta el final! Te felicito, porque eso quiere decir que se ha impuesto el amor y te has reconciliado con tu armario. Como reconocimiento al trabajo y al esfuerzo realizado, tanto físico como emocional, tu armario y tú os merecéis un regalo para que vuestra relación se afiance por completo. Así que cómprate una prenda o un complemento nuevo: esa camiseta que has visto en tu tienda favorita, un pijama o algo de ropa interior como símbolo de vuestra nueva relación. 

Mar Ferré

Mar Ferré, Barcelona